Logo
Home
>
Economía
>
El déficit fiscal mejora gracias a mayor recaudación tributaria

El déficit fiscal mejora gracias a mayor recaudación tributaria

24/08/2025
Giovanni Medeiros
El déficit fiscal mejora gracias a mayor recaudación tributaria

La economía española ha dado un paso decisivo hacia la una senda clara de consolidación fiscal, reduciendo el déficit público al 2,8% del PIB en 2024. Este hito se debe, en gran parte, al el notable aumento de la recaudación tributaria que supera todas las expectativas previas. Tras cinco años consecutivos de cumplimiento con Bruselas, España abandona el umbral de déficit excesivo y demuestra la capacidad de sus políticas fiscales para generar estabilidad y confianza.

La evolución del déficit público: de la crisis a la consolidación fiscal

En 2023, el déficit se situó en el 3,5% del PIB, cifra que alarmó a los organismos europeos y puso en evidencia la necesidad de ajustes urgentes. Sin embargo, al cierre de 2024, el saldo negativo se redujo hasta un 2,8%, equivalente a 44.597 millones de euros. Este resultado no solo supera el objetivo del 3% marcado por la Unión Europea, sino que también refleja el esfuerzo coordinado entre administraciones y sectores económicos para recuperar la salud financiera del país.

El progreso se ha sustentado en decisiones clave, como la retirada gradual de medidas extraordinarias por la inflación y la crisis energética, y en el impulso del crecimiento económico. A su vez, esta dinámica ha generado un ciclo virtuoso de ingresos y confianza ciudadana, cimentando datos verdaderamente históricos relevantes que proyectan una mejora continua.

Los motores de la recaudación tributaria

La clave de la mejora reside en el dinamismo de los ingresos fiscales. En el primer trimestre de 2025, la Agencia Tributaria registró un aumento del 9,7% en la recaudación, marcando un récord sin precedentes.

  • Recaudación total 2024: 381.618 millones de euros (+7,7%).
  • IRPF 1T 2025: +11,1%, impulsado por mayor empleo formal e inflación salarial.
  • IVA 1T 2025: +7,4%, reflejo de la recuperación del consumo.
  • Otros tributos: crecimiento moderado que suma estabilidad.

Políticas fiscales recientes y compromiso europeo

Las medidas tributarias aprobadas en noviembre del año pasado han demostrado la retirada de medidas extraordinarias anticrisis y la eficacia de una estrategia fiscal orientada tanto al cumplimiento de los compromisos con la UE como al sostenimiento del crecimiento. El Informe de Progreso Anual 2025, que sustituye al Plan de Estabilidad tradicional, presenta proyecciones optimistas, anticipando un déficit del 2,4% del PIB en 2026.

No obstante, el objetivo oficial del 2,5% para 2025 exige un ajuste adicional de alrededor de 2.800 millones de euros. Esto implica combinar la contención del gasto público con la optimización de los mecanismos de recaudación y la revisión de exenciones y deducciones que ofrecen mayor eficiencia sin sacrificar la equidad.

Desafíos estructurales y sostenibilidad a largo plazo

Aunque las cifras invitan al optimismo, existen desafíos estructurales a largo plazo que requieren atención urgente. El envejecimiento de la población incrementa la presión sobre pensiones y sanidad, mientras que el sistema fiscal necesita adaptarse para no cargar de forma excesiva a las rentas medias y bajas.

En este contexto, la falta de deflactación de los tramos del IRPF ha introducido una progresividad encubierta que eleva la carga fiscal sin aumento real de ingresos. Revisar estos parámetros es esencial para mantener la justicia tributaria y evitar tensiones sociales.

  • Envejecimiento poblacional y gasto sanitario creciente.
  • Necesidad de equilibrar la presión fiscal entre contribuyentes.
  • Revisión de tramos y exenciones para garantizar la equidad.
  • Reformas estructurales pendientes en la administración pública.

Perspectivas y recomendaciones para consolidar el avance

El horizonte de 2026 apunta a un déficit cercano al 2,4% del PIB, lo que abre la puerta a una inversión en servicios públicos esenciales y a reforzar políticas sociales sin sacrificar la sostenibilidad. Para lograrlo, resulta fundamental adoptar un conjunto de acciones coordinadas que impulsen la eficiencia recaudatoria y la transparencia.

Al mismo tiempo, la modernización de la administración tributaria, el uso de nuevas tecnologías y la simplificación de trámites pueden facilitar el cumplimiento voluntario de obligaciones, reduciendo costes y aumentando la confianza de los ciudadanos en el sistema.

  • Optimizar la gestión tributaria con herramientas digitales.
  • Ajustar los tramos del IRPF para reflejar la inflación real.
  • Revisar deducciones y exenciones para asegurar su eficacia.
  • Fortalecer la colaboración público-privada en proyectos sociales.

Conclusión: un futuro sólido y cooperativo

España ha demostrado que, mediante políticas fiscales rigurosas y compromiso firme con las reglas europeas, es posible transformar el déficit en una oportunidad de crecimiento y bienestar. La cooperación entre administraciones y ciudadanos resulta clave para mantener este avance, garantizando servicios públicos de calidad y una economía resiliente.

Mirando al futuro, el desafío consiste en consolidar las mejoras sin renunciar a la equidad ni al desarrollo social. Solo así se asegurará una prosperidad compartida, basada en la confianza mutua y en una visión de país que pone en el centro a las personas y sus necesidades.

Giovanni Medeiros

Sobre el Autor: Giovanni Medeiros

Giovanni Medeiros